Quino se va, Mafalda se queda

Mafalda es curiosa, inquieta y irónica, nacida de una típica familia urbana de clase media. Es una rebelde sensata, no es una destructora anárquica del mundo. Es contestataria, con una cabeza abierta y propensa a filosofar a partir de cualquier hecho cotidiano. Representa la aspiración idealista y utópica a hacer de éste un mundo mejor, aunque la envuelve el pesimismo y la preocupación. Le gustaría estudiar idiomas y trabajar de intérprete en las Naciones Unidas para contribuir a la paz mundial. Mafalda está convencida del progreso social de la Mujer y lo preconiza. Es una niña algo cascarrabias, pero muy despierta. Mafalda es una metáfora del joven global y cosmopolita.

Susanita es una niña de la misma edad de Mafalda, cuyos sueños se resumen en casarse, tener muchos hijitos, jugar canasta y tocar piano. Es la única del grupo de amigas de Mafalda que desea completarse como mujer por sus deseos de formar una familia. Susanita jamás menciona el querer alcanzar una carrera, aunque asiste a la escuela de Mafalda y al mismo grado.

Felipe representa al soñador que todo niño tiene dentro. Pierde su mirada pensando en los vaqueros, los indios y en que será de él cuando sea grande. Tiene la mala costumbre dejar todo para último momento y detesta hacer sus tareas escolares, aunque es muy inteligente.

Manolito es el representante del capitalismo, la avaricia y la ambición de progreso económico, también es utilizado por Quino para mostrar el maltrato hacia los niños. Manolito es mesquino y es la expresión moderna de la bolsa y del mercado.

Libertad representa a esta palabra. Representa su relación con el mundo y su lugar en la experiencia humana. Libertad es pequeña, baja, casi invisible. Mafalda la conoce en una de sus vacaciones en la playa donde tiene la oportunidad de presentársela a los integrantes de su familia. Para los padres de Mafalda “Libertad” esta de vacaciones, es una palabra demasiado quemada y su definición esta más cerca de un panfleto que de una niña real. El núcleo familiar representa la clase media, madre ama de casa, padre empleado y dos hijos rebeldes rodeados de burocracia con filas y papeleos comunes en la cultura argentina de siempre.

Los personajes de ayer hablan al hoy. Son globales y universales sobre todo en un mundo individualista encerrado en parámetros de egoísmo y competitividad. Quino esta muerto, ¡ Mafalda esta más viva que nunca!. La tierra esta enferma de Pandemia y de superficialidad solo una minoría piensa delante a una mayoría que razona con la panza.

Por todo esto, los grandes autores como Quino pasan pero sus personajes los sobreviven independientemente al contexto época en el cual se manifiestan. Son actuales porque se preguntan por el mundo, por las injusticias sociales, por el ambiente y el futuro del planeta. Son sin tiempo por este motivo siempre iguales y siempre distintos.

En una oportunidad escribí una carta a Mafalda imaginando a los personajes de Quino adultos y maduros. Hoy comprendo que cometí un error. Estos niños se quedaran para siempre en la luz de la infancia escapando a las categorías que los adultos (comprendido también quien escribe) pretenden para ellos. La grandeza de Quino es haberlos dejado en libertad en grado de imponerse a una época y así poder viajar por la historia con preguntas que aun hoy continúan sin respuestas.