El preso 84AO172, Dewey Bozella: era inocente, pasó 26 años preso y a los 52 fue boxeador profesional por un día

Condenado en 1983, comenzó a pelear en la prisión. Le ofrecieron la libertad a cambio de su confesión. No aceptó. En 2009 anularon la sentencia. A los 52, cumplió su sueño: combatió y se retiró.