“Puede afectar el normal desarrollo entre oferta y demanda en materia de locaciones”

Los contratos de alquiler que venzan en los próximos meses podrán ser extendidos hasta febrero del año que viene. Esta una de las medidas que estableció el gobierno nacional a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 766/2020 que prorrogó hasta el 31 de enero de 2021 la suspensión de los desalojos, el plazo de vigencia de los contratos y, como ya se señaló, el congelamiento de los precios de los alquileres.

Cabe recordar que estas medidas se habían implementado primeramente en marzo, en el comienzo de la cuarentena, con plazo límite hasta el 30 de septiembre y ahora fueron extendidas con el objetivo de que los inquilinos no tuvieran que afrontar aumentos de los alquileres en el caso de que hayan sufrido una caída de sus ingresos por la pandemia de coronavirus.

A partir de aquí, las preguntas y, también, las incertidumbres, ya que son principalmente los propietarios quienes están mayormente preocupados por esta situación que les impide hacer los reajustes correspondientes para acompañar una inflación sostenida. En este marco, La opinión consultó a corredores públicos que se desempeñan en Trenque Lauquen para conocer cuál es su visión al respecto.

“El peor momento”

“El nivel de rentabilidad de la propiedad con destino a vivienda atraviesa el peor momento de la historia y, en los últimos años, su actualización estuvo por debajo de la inflación, de la cotización del dólar y de los propios salarios”, afirmó el presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Departamento Judicial Trenque Lauquen, Carlos Alberto Prono.

En ese sentido, sostuvo que “la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de dictar el decreto de necesidad y urgencia 320/2020 en las primeras semanas de iniciada la cuarentena (fue publicado el 29 de marzo en el Boletín Oficial) trajo alivio a los locatarios en un contexto en el que todavía no estaba demasiado claro cómo seguiría esta película y fue muy bien considerada por los locadores, más allá de sus legítimos intereses. A seis meses de ese decreto, el Presidente de la Nación extiende los beneficios del mismo por otros cuatro meses, lo cual ya se considera que hay cierta intromisión y finalmente puede afectar el normal desarrollo entre oferta y demanda en materia de locaciones”.

“No hay que olvidar -agregó Prono- que en el medio de la vigencia del decreto 320/2020 el Congreso de la Nación dictó una ley (la 27.551) que introduce modificaciones en el capítulo de locaciones del Código Civil y Comercial de la Nación, con algunas pautas que claramente benefician a la parte locataria como la ampliación de plazos de dos a tres años y fijar la temporalidad y el mecanismo de los ajustes, siempre hablando de alquileres con destino a viviendas”.

Desalentar inversiones

“En concreto, estas circunstancias fijando pautas por encima de las que puedan pactar libremente las partes, pueden desalentar en este caso a la inversión con destino a renta que se inicia con la compra de un terreno, pasa por la movilización de más de treinta y cinco rubros/gremios en el proceso de construcción y termina ampliando la oferta que es fundamental para equilibrar razonablemente los precios de mercado”, señaló el martillero local, al tiempo que dijo que “hay una mirada crítica sobre los propietarios que destinan sus inversiones a alquileres, cuando la realidad muestra que son quienes apuestan a través de la inversión, sin descuidar que en una muy buena proporción la condición social y económica de locador y locatario son similares. La diferencia es de años, en los que el locador capitalizó sus esfuerzos y ahorros en ladrillos que ahora le generan una renta que colabora y mucho con las magras jubilaciones”.

“Entienden la situación”

Por su parte, el corredor público Ricardo Sacco comentó: “Hubo dos decretos. Uno a fines de marzo que se extendió hasta el 30 de septiembre y el cual estableció que todos los vencimientos de contrato de esos meses se extendían hasta el 30 de septiembre. Ahora, un segundo DNU, establece que se extienden hasta el 31 de enero. Esto quiere decir que un contrato que se vencía en julio y el dueño tenía pensado renovar ese mes, tuvo que esperar hasta septiembre. Y ahora deberá esperar hasta el 31 de enero”.

Sacco agregó aquí: “A partir de allí, hay alquileres que se están cobrando lo mismo. Otros a pesar del decreto, se han ido renovando porque ha habido un acuerdo entre ambas partes”.

Consultado sobre cómo toma esta situación el propietario ya que, a priori, es el más perjudicado por la medida, el entrevistado comentó: “Hay de todo. La mayoría no está teniendo inconvenientes porque se tienen que adaptar y entienden la situación, más que nada cuando tienen buenos inquilinos. Si al propietario no le convence el inquilino, entonces sí está preocupado. Pero mucho depende también de sí el inquilino ha tenido problemas laborales en este tiempo. Aunque no hemos tenido mayormente conflictos en Trenque Lauquen. Mayormente, al propietario le preocupa que no haya certeza de cuánto va a poder aumentar de acá a un año. Pero pienso que, llegado el momento, se negociará”.

Pocas consultas

Por su parte, Manuel Mestre contó su experiencia: “En el caso de mis clientes no he tenido ninguna consulta ni de inquilinos ni de propietarios con respecto a este tema. En el caso anterior, cuando se estiró hasta octubre, tuve varios que sí realizaron consultas. Había gente que necesitaba de esa medida y realizaba consultas sobre cómo se iba a implementar esa prórroga. El consejo que yo les di a todos fue que, si tenían el dinero para afrontar el alquiler, lo afronten. De todas maneras, quizás Trenque Lauquen es otra realidad, acá no se cortó tanto el trabajo como en ciudades grandes por parte de los propietarios”, apuntó.