¡Macetas, veredas y marketing no serán negociados! (exclamó Horacio)

Por Pablo E. Carabelli, docente

En 2003, por decreto simple, Eduardo Alberto Duhalde asignó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires una alícuota de 1.40 %. Pero en 2016, Mauricio Macri mediante dos decretos simples aumentó esa alícuota al 3.75%, con la excusa que se debía financiar el traspaso de la parte de la Policía Federal que se convertiría en Policía Metropolitana. Sin embargo, la plata necesaria para tal financiamiento no llegaba al 1% (0.92%), por lo cual Horacio Rodríguez Larreta recibió de su jefe político casi un punto y medio (1.43%) de más (muchos, pero muchos, millones de pesos). Recién en 2017 ese porcentaje excesivo se redujo, pero sólo de 3.75% a 3.50%. Ahora (setiembre de 2020), Alberto Fernández firmó otro decreto simple para restar algo más de un punto de aquella transferencia del Tesoro nacional a la C.A.B.A, con el objetivo de financiar el aumento a la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

SILENCIOS SOSPECHOSOS. El reclamo de los policías bonaerenses, que perdieron un 30% del poder adquisitivo de sus salarios durante la gestión de María Eugenia Vidal, merece una respuesta eficaz, que mejore sus ingresos y condiciones laborales (entre los empleados del Estado provincial fueron los que más perdieron durante los cuatro años de Cambiemos, aunque muy de cerca en la fila de los perdedores del modelo de endeudamiento y timba financiera seguimos los docentes, los médicos y el resto de los agentes estatales).

La legitimidad del reclamo policial se vio empañada por la “movida” de los efectivos que fueron a rodear la Quinta presidencial de Olivos, que cosechó un repudio casi generalizado (¡hasta Fernando Iglesias y Mario Negri opinaron en contra!). De allí a pensar que “todo el mundo” sentó postura contraria a esa movilización con armas hay varios pasos de un silencio sospechoso: Mauricio Macri y Patricia Bullrich nada expresaron (¿los habrá entusiasmado el despliegue de policías que no reconocían sus mandos naturales?).

Eso sí, Macri escribió una carta abierta criticando el aislamiento preventivo, y el mismo día (domingo 13) hubo marchas anticuarentena en el Obelisco y otros puntos del país. Insiste el hombre de la FIFA en instigar la inmunidad de rebaño: “¿Qué más dan – cabe suponer que piensa – varios miles de muertos más o menos, mientras en ese lote de víctimas del coronavirus no estemos Juliana, Antonia o yo?”. Volvió a decir que el actual Gobierno atropella la Constitución, como si él ya no la hubiera dejado suficientemente magullada.

TODOS O NINGUNO. En ese punto (y tantos más), Macri coincide con su delfín, Rodríguez Larreta, que invoca la inconstitucionalidad del decreto de Fernández. Pero si el decreto de 2020 va contra la Constitución, también lo hicieron el decreto de 2003, y los decretos de 2016 y 2017 (es decir que el récord de inconstitucionalidades en materia de decretos modificatorios de la coparticipación lo ostenta Mauricio Macri). Esto hace pensar que el reclamo de Rodríguez Larreta está “flojo de papeles”, y que únicamente las “simpatías por la porteñidad” de Rosenkrantz, Lorenzetti y algune otre integrante de la Corte Suprema puedan augurarle el éxito.

Según datos ofrecidos por un periodista riguroso, Alejandro Bercovich, el presupuesto 2019 asignado a “macetas, veredas y publicidad” en C.A.B.A. fue de 6.200 millones de pesos. En tanto, el presupuesto total del municipio de Merlo para el año 2019 fue de 5.700 millones de pesos (Merlo tiene más de medio millón de habitantes, que no cuentan con los mismos recursos que macetas, veredas y marketing porteños). ¿Estos números se corresponden con la pretensión de la Constitución Nacional, cuando plantea que la coparticipación debe asegurar a todos los distritos un desarrollo adecuado? Mientras, el operador Luis Majul tildó de “mala, tramposa, electoralista y pro-grieta” la decisión decretada por Fernández. Queda la duda si se estaba refiriendo a la medida del Gobierno nacional o en realidad describía su propia praxis periodística…

NO DISCRIMINA. Mientras les trabajadores del sector de la salud siguen tratando de hacer entender que esta epidemia no es “una más”, muchxs ciudadanxs en C.A.B.A. y otras ciudades manifiestan su apego a la Libertad y la Justicia, saliendo a las calles cuando el “quedáte en casa” no ha dejado de tener vigencia. Salvo que todes fueran trabajadores esenciales o personas que están “parando la olla”, su pretendida defensa de la República y la Constitución lo único que logra es aumentar la chance de circulación del SARS-Cov2, que no sabe de grietas al momento de intentar parasitar células humanas.

Rodríguez Larreta reacciona como une alumne que, luego de dar lección, sabiendo íntimamente que aprobó “raspando” (entre seis y siete), cuando le asignan “un nueve” festeja y no protesta por la injusticia, pero si luego se revisa la calificación y “saca el 7 que merecía”, reclama airadamente.