El juicio por jurado: breves conceptos, su funcionamiento en pandemia y una reflexión final

Por: Dra. María Gabriela Martínez -  Presidenta del Colegio de Magistrados  y Funcionarios del DJTL, jueza del Tribunal Oral Criminal del DJTL,  especialista en Derecho Penal y Criminología, diplomada en Niñez y Adolescencia,  docente universitaria.

¿Por qué tenemos juicio por jurado? Nuestra Constitución Nacional, que es la ley más importante de la Argentina, dice en varios artículos (24, 75 inc.12 y 118 -ver aparte-) que nuestro Estado debe tener este tipo de procesos.

Es así que, escuchando ese mandato, nuestros legisladores provinciales (los que hacen las leyes, el Poder Legislativo) entendieron que la provincia de Buenos Aires estaba preparada para tener jurados populares.

En el año 2014 se incorporó por ley al proceso penal de la provincia de Buenos Aires el juicio por jurado (Tribunal con Jurados). Un hecho muy importante porque a partir de ese momento una persona imputada de un delito penal grave (cuya pena máxima en abstracto exceda de 15 años de prisión o reclusión, o sea, condenas de más de 15 años) puede ser juzgada por sus pares o un jurado popular (a menos que solicite de manera expresa un Tribunal Técnico o Profesional).

¿Cómo es la convocatoria para un jurado popular en la provincia? Los ciudadanos de la provincia de Buenos Aires pueden ser convocados como jurados en un debate penal. Serán jueces para analizar ese hecho delictivo y la participación de la persona procesada. Ello ocurre en los Tribunales Criminales el cual se convertirá en Tribunal de jurados.

Para ello, se hace un sorteo y se los cita por medio de una notificación donde se les dice que día y hora deben presentarse al Tribunal. Es una carga pública, por ende, deben hacerse presente.

Ese primer día se encontrarán 48 personas, y luego de una audiencia de selección de jurados, quedarán 12 personas como titulares y 6 personas como suplentes (compuesto por paridad de género).

Una vez armado el jurado, estarán acompañados de una jueza o juez técnico/a (abogada/o, que concursó y fue seleccionada/o para esa función). Ese juez será quien les explique cuál es su función, su rol, cómo deben escuchar y entender las pruebas, y al final junto con el o la Fiscal y Defensor/a le dirán como analizar el hecho (delito) y la imputación. Serán ellos, una vez terminado el juicio y escuchadas las pruebas, quienes decidirán (de manera secreta) si el hecho delictivo existió y si la persona es culpable o no culpable. Para que haya una condena, en general, se necesita que 10 de los 12 jurados estén de acuerdo. Sin embargo, en los casos de condena a prisión perpetua es necesario que haya unanimidad o sea que todos estén de acuerdo.

No les corresponde a los jurados imponer la pena, porque eso, en caso de dictar veredicto de culpabilidad, lo debe hacer el juez o jueza técnico/a, el cual estará presente durante todo el proceso.

Atentos a las pruebas

O sea, en un juicio oral y público, la función judicial del jurado se limita al juicio sobre esa causa a la que se lo ha convocado. Allí se le presentarán dos teorías o posiciones, la de la acusación (representada por la fiscalía) y la de la defensa (la persona acusada y su abogado defensor). El fiscal debe probar su caso, debe traer prueba y convencer al jurado popular que el hecho existió y que lo cometió el acusado. Por otro lado, el defensor expondrá las dudas que advierte o la versión diferente del hecho, también presentará prueba, si lo considera necesario, y evaluará la prueba de la Fiscalía. El control del juicio lo tiene el juez o la jueza profesional.

El jurado estará durante todo el juicio muy atento de lo allí pasa (escuchando las pruebas) y el juez o la jueza técnico le dará instrucciones al finalizar el juicio para la posterior deliberación.

Esta deliberación es secreta y será el presidente del jurado quien anote la decisión adoptada y de lectura de la misma ante la audiencia. Una vez dado a conocer el veredicto, finaliza la intervención del jurado.

Los jurados reciben retribución por su tarea. Si son dependientes y estuvieran registrados no se les descontará los días que les insume estar en el debate ni perderán su puesto porque la ley los obliga a participar en el juicio como jurados; y si no lo fueran (cuentapropista, monotributista, beneficiarios de planes sociales, desempleados) pueden solicitar, si lo desean, su retribución diaria ante la administración del poder judicial.

Recordemos que, en caso de que se declare la culpabilidad del imputado, el juez profesional decidirá la pena que se aplica.

En Trenque Lauquen

En la provincia de Bs As ya se han hecho muchos juicios por jurado, y nuestra Departamental también han transitado los mismos. Desde el año 2015 hasta el año 2019 se llevaron a cabo 8 juicios por jurados (y los jueces técnicos fueron el Dr. Alejandro Gutiérrez, el Dr. Marcelo Centeno y quien escribe la presente).

A cargo de la suscripta estuvieron cuatro de los juicios por jurados que se realizaron.

Del total de los 8 juicios populares que se realizaron en Trenque Lauquen, 2 fueron votados como no culpables y en los 6 juicios restantes los jurados votaron por la culpabilidad.

Los hechos traídos a juzgamiento fueron: tentativa de homicidio, homicidio calificado, comercialización de estupefacientes y abusos sexuales (simples y agravados).

En el marco de la pandemia, por ahora los juicios por jurados no se están llevando a cabo. La Suprema Corte se encuentra armando y proyectando un protocolo para poder llevar adelante este tipo de juicios. La integridad y el cuidado de la salud de todos los operadores (entre ellos los posibles jurados) es muy importante, y por ello debe pensarse seriamente cómo esos 12 jurados titulares (y 6 suplentes) deberán cumplir su función (distanciamiento, escucha, deliberación). Así como también los testigos que estarán en ese juicio, y las partes el fiscal, el defensor y el juez o jueza técnica.

La experiencia como jueza

Resulta sumamente enriquecedora para la función que ejerzo, ser acompañada por un grupo de personas que cumplen el rol de jurados. Se aprecia el compromiso, la responsabilidad, la objetividad e imparcialidad de la tarea que desempeñaron. Además, el lenguaje que utilizamos todas las partes es claro y preciso, anteponiendo la claridad para que los ciudadanos que ahora cumplen el rol de juez de los hechos puedan resolver de manera justa e imparcial. La paz social prima cuando se toman decisiones, y puedo decir, que en los juicios que he compartido con mis pares jueces (jurados populares) eso ha quedado en evidencia.

Una reflexión final

Hace bastante leí una frase que decía así: “Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite. Es nuestra luz, no la oscuridad, lo que más nos asusta. Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres tú para no serlo?… “

Y esto lo considero totalmente aplicable al juicio por jurado en mi función de jueza profesional.

Muchos cuestionan o dudan de los jurados populares e incluso los mismos ciudadanos dudan de esa posible función si los convocan… Pero en mi caso, después de haber compartido varios procesos de este tipo, cada vez que ciudadanos y ciudadanas se sientan a mi lado para cumplir la función de juez en su carácter de jurado popular, donde soy la guía, observo el compromiso asumido y el posicionamiento desde su rol y función.

Entonces, aquellos que están leyendo esta nota, y sean ciudadanos legos, cuando reciban una notificación para ser “postulantes” de jurados, recuerden que en caso de quedar, jueces profesionales los acompañarán, que hay dos partes que les presentaran sus teorías, que ante ello van a escuchar pruebas, y que llegarán a una decisión justa. Dejen brillar su luz, porque ha sido un/una ciudadano/a quien optó y confió en sus pares para su juzgamiento.

Qué dice la Constitución

El art. 24: «El Congreso promoverá la reforma de la actual legislación en todos sus ramos, y el establecimiento del juicio por jurados».

El art. 75, inc. 12: «Dictar los códigos Civil, Comercial, Penal, de Minería, y del Trabajo y Seguridad Social, en cuerpos unificados o separados, sin que tales códigos alteren las jurisdicciones locales, correspondiendo su aplicación a los tribunales federales o provinciales, según que las cosas o las personas cayeren bajo sus respectivas jurisdicciones; y especialmente leyes generales para toda la Nación sobre naturalización y nacionalidad, con sujeción al principio de nacionalidad natural y por opción en beneficio de la Argentina; así como sobre bancarrotas, sobre falsificación de la moneda corriente y documentos públicos del Estado, y las que requiera el establecimiento del juicio por jurados».

El art. 118: «Todos los juicios criminales ordinarios, que no se deriven del despacho de acusación concedido en la Cámara de Diputados se terminarán por jurados, luego de que se establezca en la República esta institución .La actuación de estos juicios se hará en la misma provincia donde se hubiera cometido el delito; pero cuando este se cometa fuera de los límites de la nación, contra el «Derecho de Gentes», el Congreso determinará por una ley especial el lugar en que haya de seguirse el juicio».